domingo, 11 de noviembre de 2007

viceversamente

Nunca he conseguido escribir algo que me llene.
Nunca he conseguido llenarme lo más minimo escribiendo.
Nunca he conseguido sorprenderme estando previamente sorprendido.
Nunca he conseguido decir hola con el fin de decir adiós.
Ahora estoy intentando escribir algo; que por mis propios principios, no volveré a escribir. Al menos de esta manera,
Como tu vida, no será igual,
como un día, no será igual,
como un minuto, no será igual,
como la ida o venida, no será igual,
como el rechazo, no será igual,
como el dolor, no será igual,
como la respiración, no será igual,
como la felicidad, no será igual,
como la primera cosa, la primera vez de todas, que no es la segunda ni la ultima.
Existe lo mejor involuntaria y agradecidamente. Por eso desisto de lo peor, sin volverlo a escribir, sin querer recapitular, como mucho poder recordar, como una reflexión que viene y se va, o la coges o la sueltas, como un sinsentido de referencia, o bien una referencia sin sentido, nada será igual, no desisto por mi bien, o preferencia, o porque prefiera el caviar, desisto porque me he cansado de repetirme ya.

Y no se volverán a escribir, de la misma manera estas palabras. . .
Porque espero no sentirme asi nunca más otra vez.

miércoles, 7 de noviembre de 2007

limboscada



es una endeble mañana, sin sol, ni blanca, ni negra, gris, húmeda, transitoria, llena de ruido, ausente de ritmo, enajenada perecía sentirse. en lo mas inesperado un loco se despierta, se levanta, abre su puerta; frenado observa un suelo frío que no llega a tocar,( ruido que no deja pensar ), en el fondo observa, cierra la puerta, vuelve a abrirla y guturales las astillas, le hacen decidirse a cerrar. (miedo) se tumba, cierra, abre sus ojos, se levanta, la puerta le parece llamar, la abre, se atreve, la traspasa sin observar, si quiera mirar o respirar, la puerta se cierra y una vez a sus espaldas ésta no se vuelve a quejar.

Fuera no había llave; fuera de sí se sintió el loco.

Entonces solo así aprendió a conformarse, viviendo sin puerta, y sin llave.

Solo de este modo se sentía capaz de todo, fuera de sí.



una inoport-unidad de reflexión


te sientes inocente y prematuro, culpable, esquivado y al segundo disparado. Marchas militares cojas, francotiradores vizcos, astillas fuera de la madera, dame lo que rechazé, rechazo lo que me das, lloro de miedo;a tus espaldas;pero de risa en tu cara...mmmm, veo mucha televisión. arranqueme los ojos y desvistame de mi piel, entonces los necesitaré.